

Analizamos el proceso de fabricación de cada cliente y realizamos un estudio in situ para ofrecer un equipamiento a medida que se adapte a sus necesidades y garantice un buen retorno de inversión. A partir de ahí, diseñamos el proyecto.

De acuerdo con el análisis previo realizado, nuestro departamento técnico confecciona los planos y requerimientos necesarios para cumplir con las normativas vigentes en seguridad y prevención de riesgos. Determinamos cuáles son los equipos más adecuados, como motores, sistemas neumáticos y electrónicos, para que la instalación final cumpla con las prestaciones acordadas con el cliente.

Controlamos diariamente que los equipos en fase de construcción se ajusten y cumplan los requisitos reflejados en los planos constructivos. Verificamos que las piezas que recibimos de nuestros proveedores externos se adapten y encajen perfectamente en las máquinas. Este control de calidad evita posibles problemas de compatibilidad antes de finalizar la máquina y, en caso de que surjan, nos permite reaccionar a tiempo para solucionarlos.

Las instalaciones que realizamos se componen de diferentes equipos que, unidos entre sí, integran el conjunto del proyecto. El objetivo de esta fase es asegurarnos de que, una vez finalizado el montaje, el sistema de transporte funcione correctamente. Todas las piezas se prueban individualmente para, posteriormente, montar el conjunto completo y verificar en nuestro taller que cumplen con su cometido antes de la expedición.

Nuestros servicios incluyen el montaje final completo de la maquinaria, tanto a nivel mecánico como eléctrico. Gestionamos el control y la programación final para dejar los equipos funcionando a pleno rendimiento. Para ello, contamos con técnicos altamente cualificados y con todos los permisos y requisitos establecidos por la ley de prevención de riesgos laborales.

Si el cliente final lo solicita, disponemos de un servicio de mantenimiento post-venta. Establecemos, junto con el cliente, un calendario anual de controles periódicos para asegurar que la instalación cumple los requerimientos para los que ha sido diseñada y así evitamos paradas innecesarias por desajustes o desgaste de algunas de sus piezas, con el objetivo de prolongar su vida útil.